958 436 418

Centro de Idiomas SAFA ATARFE

PINCHA EN EL BANNER PARA LA INSCRIPCIÓN ONLINE 2018/2019

Hoja informativa: precios, niveles, fechas...

 
 
  Alumna de SAFA Atarfe finalista en premio literario.

Carrera

El pasado miércoles día 28 de Mayo a las 18:30h de la tarde en el salón de actos de la Diputación de Granada se entregaron los premios a los finalistas a nivel provincial de la 54ª edición del concurso de jóvenes talentos de relato corto patrocinado por una conocida marca de refrescos. Marina Vega, alumna de 2º de E.S.O. de nuestro colegio SAFA de Atarfe fue seleccionada como una de las cinco mejores de entre los cientos de relatos cortos entregados en toda la provincia de Granada. Aunque en la entrega de premios su relato no fue seleccionado para la siguiente fase el logro alcanzado sigue pleno de mérito. Desde aquí nuestra enhorabuena por la meta alcanzada por esta alumna discreta y ejemplar y nuestros deseos que este sea el primer peldaño a recorrer de un largo camino ascendente que le permita alcanzar sus metas y sus sueños.

Ella misma nos relata su experiencia en este concurso.

 

¿DESAPARECEN MISTERIOSAMENTE TODOS LOS DICCIONARIOS DEL PLANETA?

Es una pregunta algo extraña, lo más seguro es que nunca te lo hayas preguntado. ¿Puedes imaginar lo que esto supondría?

Pues es el tema sobre el que tuve que inventar una historia para el concurso de coca-cola de jóvenes talentos del relato corto de este año, en su 54ª edición, el pasado 4 de abril. Los alumnos de 2º ESO de los Institutos de todas partes de España que fueron anteriormente seleccionados por sus profesores y profesoras de lengua, nos enfrentábamos a un reto, escribir un relato corto en un tiempo de dos horas. Estaba nerviosa e intrigada, ya que nadie sabía el tema sobre el que debíamos escribir. Me pareció un tema muy original. Miles de historias se pasaban por mi cabeza.

A continuación podréis leer el relato corto que yo escribí, y con el cual obtuve el quinto premio en la fase provincial del concurso.

 

¿DESAPARECEN MISTERIOSAMENTE TODOS LOS DICCIONARIOS DEL PLANETA?

Ninguna vez antes me había hecho esta pregunta, quizás me ha pillado un poco por sorpresa...

Me levanté aquella mañana y con mis propios ojos observaba cómo iban desapareciendo uno a uno los diccionarios de mi habitación. No quiero dar la impresión de que soy rara ni nada de eso.

Es que la gente, cuando escucha eso de «me gusta leer» se queda algo extraña. Y eso por no hablar de cuanto te ven con un libro en la mano, buscando la página que dejaste marcada y que la mayoría de veces tienes que releer para saber por dónde te quedaste.

Pensé que lo estaba soñando, pero al ver la noticia en el periódico, asumí que era cierto. ¿Qué pasaría cuando alguien no supiera una palabra? ¿Donde la podríamos buscar? ¿Y las faltas de ortografía? (¡Serían demasiadas a partir de ahora!).

Aquel día de verano en el que todo sucedió pasaría a la historia (y no sólo porque era el último día de vacaciones antes de que todos los alumnos empezáramos las clases).

Mucha gente tardó en darse cuenta de lo que había sucedido hasta que por la televisión anunciaban la noticia.Carrera Y , con lo de “mucha gente” me refiero a esas personas que no han cogido un periódico ni un libro en su vida, y mucho menos un diccionario.

Al día siguiente llegué a clase y después de saludar a todos los compañeros surgió la conversación del problema de los diccionarios. Voy a ser sincera, creo que a nadie le preocupó demasiado...

A la hora del recreo quedamos todos los del club de lectura con la profe de lengua. El año pasado íbamos una vez en semana a hablar sobre el libro que nos estábamos leyendo, y este año haremos lo mismo.

Pasamos la hora entera hablando de las vacaciones, bueno, casi, porque también charlamos del problema de los diccionarios (pero nadie consiguió dar una explicación lógica a lo que había sucedido).

Pasaba el tiempo y la gente cada vez estaba más apagada (no si me explico), que ya no era como antes. No se terminaban las frases, se repetían mucho las mismas palabras...

Cuando alguien no sabía una palabra, se la inventaba. Y el problema no era ese, el verdadero problema era que ahora nos costaría entender lo que la gente intentaba decirnos.

Pero descubrí el lado bueno de todo esto. Desarrollaría nuestra creatividad, nuestra capacidad de comprender... (aunque ahora no terminemos las frases y repitamos muchas palabras. Algo se nos ocurrirá).

Planteé la idea de escribir las palabras inventadas y las que recordábamos de antes en un cuaderno con hojas uno de los recreos.

Los del club de lectura dijeron que sería muy buena idea. Así, esas palabras que hasta ahora (sin ninguna razón) no habían aparecido en el diccionarios ahora podrían hacerlo.

Nos llevó unos cuantos meses organizarlo (en verdad no fueron tantos teniendo en cuenta la cantidad de palabras que ahora cobraban sentido).

El ayuntamiento del pueblo financió el que pudiéramos publicarlo.

Por suerte para aquel entonces la gente ya se había dado cuenta de la importancia de un diccionario y del saber de las palabras. Nuestros diccionarios, (que ahora se llamaban nuevonarios” por el simple hecho de que habíamos incluido palabras inventadas) eran los nuevos nuevos diccionarios que poco a poco ocupaban todos los rincones del planeta.

 

 

Marina Vega Domínguez

 

.